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sábado, junio 12, 2021
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Un Perú dividido entre la derecha y la izquierda radical se prepara para elegir presidente

El 6 de junio se medirán en un reñido balotaje la conservadora Keiko Fujimori y el ex sindicalista Pedro Castillo.

Dividido entre la derecha y izquierda radical, Perú se prepara para un reñido balotaje, el 6 de junio, en el que se decidirá quién será el próximo presidente. Las encuestas de la última semana señalan un posible un “empate técnico” entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori, y se agita la campaña.

Pero, números más, números menos, la hija del ex presidente Alberto Fujimori, quien purga condena en la cárcel por homicidio, secuestro y corrupción, debería preocuparse porque a pocos días de la votación no ha conseguido arrasar con el modesto profesor de escuela pública de provincia.

Desde que se restableció la democracia en 1980, Castillo es el primer candidato presidencial que no reside en Lima sino en el distrito de Anguía, en el departamento norandino de Cajamarca, una de las regiones más ricas en minerales del país.

De hecho, en la región se ubica Yanacocha, una de las minas de oro más importantes del mundo. Sin embargo, según cifras oficiales, Anguía es la tercera localidad más pobre de todo el país (de un total de 1,874). Esta contradicción también se refleja en las elecciones.

A diferencia de Pedro Castillo, quien nunca antes había postulado a la presidencia de la República, Keiko Fujimori fue primera dama del régimen de su padre (1990-2000), y ha sumado 20 años de carrera en la política: como congresista (2006-2011), y tres veces candidata presidencial (2011, 2016 y 2021).

Carteles de propaganda de Keiko Fujimori y de Pedro Castillo, en una calle de Lima. Foto: XINHUA

Carteles de propaganda de Keiko Fujimori y de Pedro Castillo, en una calle de Lima. Foto: XINHUA

Ella fundó un partido fujimorista, Fuerza Popular, para diferencia de las organizaciones políticas que constituyó su progenitor. Pero es él su principal asesor de la campaña desde la prisión.

Castillo se forjó como político cuando se convirtió en dirigente sindical de los maestros provincianos que cuestionaban a la principal organización gremial de los profesores, el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep).

En 2017, al margen del Sutep, Castillo encabezó la mayor y exitosa huelga de maestros en muchos años. Por su radicalismo se acercó a organizaciones de extrema izquierda, como el Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef), una agrupación de seguidores de Abimael Guzmán, encarcelado a perpetuidad por haber dirigido una violenta y sangrienta guerra contra el Estado entre 1980 y 1992, hasta que fue capturado durante el gobierno de Fujimori.

Pero la notoriedad nacional no hizo que Castillo se mudara a Lima, como suelen hacer los políticos de provincia que alcanzan reconocimiento. Siguió enseñando en la escuela pública.

Carteles contra Keiko Fujimori, en una marcha a favor del candidato de izquierda Pedro Castillo, en Lima, días atrás. Foto: EFE

Carteles contra Keiko Fujimori, en una marcha a favor del candidato de izquierda Pedro Castillo, en Lima, días atrás. Foto: EFE

Keiko Fujimori y la sombra de la corrupción

En cambio, Keiko Fujimori, a quien se le critica por no haber tenido un trabajo conocido, pese a haberse graduado como administradora de empresas en la Boston University y haber obtenido un M.B.A. en la Columbia Business School, ha dedicado todo su tiempo y esfuerzo por ganar la presidencia, con el objetivo nunca oculto de sacar de la cárcel a su padre.

Ese intenso afán por alcanzar a cualquier precio la jefatura de Estado, aparentemente fue lo que le impulsó a aceptar millonarias contribuciones de poderosos grupos empresariales en las dos anteriores campañas presidenciales, sin informar de dicho dinero a las autoridades electorales como la ley obliga.

Y esta práctica de recibir fondos a escondidas es lo que originó la investigación del fiscal José Domingo Pérez a pedir 30 años y 10 meses de cárcel para Keiko Fujimori por los delitos de crimen organizado, lavado de activos y obstrucción a la justicia. Y también para su esposo, el estadounidense Mark Vito Villanella, 22 años y 10 meses.

Según el fiscal Pérez, Fujimori recibió en efectivo 17,3 millones de dólares de origen ilícito en las dos campañas, dinero que no registró ante la autoridad electoral competente. Y de ese monto, 7,5 millones los captó cuando ejercía como congresista, entre 2010 y 2011. En ese período, como funcionaria pública, debió declarar dichos caudales según las normas.

Keiko Fujimori no dijo qué hizo con ese dinero.

Castillo no afronta ninguna causa judicial por presuntos actos de corrupción de Keiko Fujimori y una docena de sus principales colaboradores de las campañas presidenciales de 2011 y 2016.

elecciones peru

Manchas cerca de Castillo

Pero Vladimir Cerrón, el fundador y líder de Perú Libre, el partido que lo postula a la presidencia, cumple condena suspendida -en libertad- de 4 años y 8 meses por actos de corrupción cuando ejerció como gobernador del departamento de Junín.

En cumplimiento de la sentencia, en un eventual gobierno de Pedro Castillo, Cerrón no podrá ejercer función pública.

Vladimir Cerrón se graduó como neurocirujano en La Habana, Cuba, es un declarado marxista-leninista, admirador de la revolución cubana y reconocido chavista.

En 2016 fundó su propio partido de izquierda radical, Perú Libre, con sectores provincianos opuestos a la izquierda moderada, como Juntos por el Perú y Frente Amplio, que en las elecciones presidenciales de este año postularon a Verónika Mendoza y Marco Arana, ampliamente conocidos en el país.

Sin embargo, Pedro Castillo, con muy pocos recursos económicos en comparación con sus competidores limeños, sorprendió en la primera vuelta del 11 de abril. Cuando la cadena CNN dio la noticia, no tenía una fotografía del candidato. Puso una sombra.

La grieta

El balotaje claramente ha dividido en dos a los electores.

El premio nobel Mario Vargas Llosa, que en las campañas presidenciales de 2011 y 2016 pidió no votar por Keiko Fujimori porque su promesa de excarcelar a su padre Alberto Fujimori representaba la consagración del crimen y el latrocinio, esta vez pidió a los peruanos que la apoyaran “en nombre de la democracia”.

Mario Vargas Llosa cambió de opinión y ahora pide el voto a favor de Keiko Fujimori. Foto: EFE

Mario Vargas Llosa cambió de opinión y ahora pide el voto a favor de Keiko Fujimori. Foto: EFE

Pedro Cateriano, un conocido político antifujimorista e íntimo amigo de Vargas Llosa, a quien los seguidores de Fujimori obligaron a renunciar del cargo de primer ministro el 6 de agosto de 2020, también pide votar por Keiko.

Entrevistado por Clarín, Cateriano negó haber transitado del antifujimorismo al profujimorismo. “Sigo igual, defendiendo la libertad ante la amenaza totalitaria”, afirmó.

“El día de hoy el Perú se enfrenta a una candidatura (Pedro Castillo) que no tiene una vocación democrática. La libertad es el bien más preciado del hombre. Y es lo que Castillo quiere conculcar, en nuestras narices. Quiere acabar con el Tribunal Constitucional, con la Defensoría del Pueblo, con el Congreso. Con todas las instituciones que defienden el orden constitucional. No estoy de acuerdo”, agregó.

El político remarcó: “Y espero que la mayoría del Perú tampoco. Sigo pensando en lo mismo. Y si ese pensamiento me empuja hacia un voto que es el mal menor, lo tomo”.

Acusaciones en campaña

En las últimas semanas la campaña del fujimorismo justamente se ha concentrado en imputar a Pedro Castillo militancia comunista, propuestas autoritarias y cercanías con los senderistas.

Pero incluso ex fujimoristas como Daniel Salaverry, quien fue parte de la mayoritaria bancada parlamentaria fujimorista, y presidente del Congreso por el fujimorismo entre 2018 y 2019, advierte sobre los peligros de la candidata Keiko Fujimori y apoya a Pedro Castillo.

“Siendo presidente del Congreso renuncié (al partido fujimorista) Fuerza Popular, porque fui testigo de que Keiko Fujimori tenía un afán por obstaculizar la lucha contra la corrupción, haciendo un uso arbitrario de una mayoría parlamentaria”, afirmó Salaverry a Clarín.

“Por tanto, si ella es elegida presidenta del Perú no me cabe duda de que repetirá tal actuación, y más aún concentrando un poder absoluto en el Ejecutivo y en el Legislativo. No habrá un equilibrio de poderes”, sugirió.

Keiko Fujimori saluda a seguidores durante una gira de campaña en Cuzco, este jueves. Foto: AFP

Keiko Fujimori saluda a seguidores durante una gira de campaña en Cuzco, este jueves. Foto: AFP

“En cambio, en el otro lado veo a Pedro Castillo que es una persona con ganas de servir al país, un hombre humilde con un sueño y esperanza. No tiene mayoría en el Parlamento, por lo cual no representa una amenaza. Si el es elegido presidente se mantendrá el equilibrio de poderes. Además, Pedro Castillo ya deslindó de personajes y posiciones radicales”, explicó Salaverry a Clarín.

Cinco ex presidentes investigados

En 2016, desde que estalló el escándalo de corrupción de Odebrecht, las investigaciones involucran a cinco ex presidentes: Alejandro Toledo (detenido en EE.UU. y con proceso de extradición), Ollanta Humala (con arraigo e impedimento de salida del país), Pedro Pablo Kuczynski (con detención domiciliaria).

Alan García se suicidó para evitar la detención. Y Martín Vizcarra, destituido por presuntos actos de corrupción con empresas constructoras asociadas a Odebrecht.

La mayoría fujimorista constituyó una comisión investigadora del caso Odebrecht que exceptuó de responsabilidad a Keiko Fujimori, pero no pudo impedir que el fiscal José Domingo Pérez consiguiera la prisión preventiva de la candidata presidencial en dos ocasiones.

Keiko Fujimori ha dicho entre lágrimas que el tiempo que pasó en una celda es el precio que pagó por alcanzar su precio y habló de “persecución política”.

El fiscal ha dicho que cuenta con 14 colaboradores eficaces cuyos testimonios servirán para probar los delitos atribuidos a Keiko Fujimori.

Pero los mensajes de la hija del ex presidente en prisión son especialmente para los electores limeños o concentraciones urbanas. Pero en provincias, Castillo tiene una intención de voto que a veces duplica la de su rival. Keiko Fujimori tiene dificultades para superar el voto en contra que a veces llega al 50% de los encuestados.

La reciente masacre atribuida a ex milicianos de Sendero Luminoso en San Miguel del Este, agitó la campaña presidencial en Perú. Foto: EFE

La reciente masacre atribuida a ex milicianos de Sendero Luminoso en San Miguel del Este, agitó la campaña presidencial en Perú. Foto: EFE

Carteles provocadores

Un grupo de empresarios ha contratado paneles publicitarios en las principales avenidas de la capital con mensajes contra Castillo diciendo que es amigo de los terroristas de Sendero Luminoso -organización que hace varios años renunció a la lucha armada-, que implantará un régimen como el cubano y que aplicará las políticas del chavismo.

“Desde 1990 el fujimorismo ha tenido control político y económico del país y no ha sido capaz de solucionar los problemas más álgidos de nuestra patria. Ha impuesto la indiferencia y el olvido del Estado. Y la corrupción ha sido su bandera’’, dijo a Clarín la candidata a la vicepresidencia por Perú Libre, Dina Boluarte.

“En cambio Pedro Castillo es maestro y líder magisterial y recibe el respaldo de todas las regiones olvidadas que quieren cambios estructurales y reformas económicas y sociales. Además fue parte de las rondas campesinas que lucharon contra los terroristas de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA)”, añadió Boluarte.

El fin de semana Keiko Fujimori viajó al Cusco, donde la gran mayoría votó por Castillo en la primera vuelta, pero las protestas antifujimoristas la obligaron a cancelar su votación.

Ella sabe que hay una mitad del país que no la quiere, pero es una incertidumbre si Castillo conseguirá mantener la delantera en un país dividido.

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