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sábado, junio 12, 2021
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La DAIA le reclamó al Presidente tras el voto contra Israel en la ONU: “Lo que correspondía era abstenerse”

Alberto Fernández recibió durante una hora y media en Casa Rosada a la cúpula de la entidad judía. “Nos dijeron que lo que han hecho es atender el informe Bachelet”, aseguró Jorge Knoblovits.

Durante una hora y media, en un clima que en la previa había estado cargado de tensión, la cúpula de la DAIA le reclamó a Alberto Fernández por el voto del país contra Israel en la ONU y le recriminaron que “la abstención hubiese sido el escenario más prudente”.

Lo que le correspondía a Argentina era abstenerse. El Gobierno explicó que nunca se legitimó a Hamas como organización valedera. Dijimos que en lo sucesivo sería bueno que haya otras maneras de condenar al terrorismo. Lo que le correspondía a Argentina era abstenerse”, aseguró Jorge Knoblovits, presidente de la entidad, a los periodistas acreditados en Casa de Gobierno, tras el encuentro con el Presidente.

El Gobierno solo se limitó a difundir un escueto y protocolar comunicado, con una foto del encuentro, en el que Fernández defendió la posición de su gobierno.

Knoblovits llegó a Casa Rosada minutos antes de las 5, acompañado por el vicepresidente primero de la entidad, David Stalman; el secretario general, Alejandro Zuchowicki; el tesorero, Marcos Cohen, y el titular del Consejo Federal, Fabián Neiman, de la DAIA de Tucumán. Fernández terminaba una distendida charla con Pablo Echarri y un grupo de actores, que pasaron de visita junto al ministro Martín Soria.

El jefe de Estado y la cúpula de la DAIA habían concertado el encuentro durante una conversación telefónica que mantuvieron el jueves, un rato después de que el Gobierno votara en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a favor de la creación de una comisión que investigue los presuntos crímenes de guerra de Israel en Gaza, una resolución impulsada por Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los DDHH.

Ese día, Fernández habló con Knoblovits y con Neiman: la Casa Rosada buscó entonces que la sangre no llegara al río, e ideó la reunión que terminó de confirmarse este domingo.

La conversación, que se extendió por 90 minutos y que, según Knoblovits, fue “honesta, ágil y transparente”, se dio justo el mismo día en que el gobierno de Israel citó al embajador Sergio Urribarri, destinado en aquel país, para protestar por el voto en la ONU, que igualó a Argentina con países como Cuba, México, Venezuela y Rusia.

“Estar en un espacio como el Consejo de Derechos Humanos, con países que no son democráticos, que violan sistemáticamente los derechos humanos, que no respetan libertades individuales, ver a mi país votando en ese sentido…”, sentenció Knoblovits tras la reunión en el patio central de la Casa de Gobierno.

Acompañado por el canciller, Felipe Solá, y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, el mandatario escuchó el reclamo de los dirigentes judíos. Y explicó por qué la Argentina había votado de esa manera: resaltó, de hecho, que “morigeraron” el informe Bachelet.

“Nos dijeron que Argentina históricamente respeta el multilateralismo. Les contestamos que no estamos de acuerdo con esa adhesión, y que en lo sucesivo, que esperemos que no lo haya, podamos hacer una acción conjunta para que esto no replique en Argentina. Porque esta situación que pasó en Medio Oriente, y venimos a hablar de lo que ha pasado en Argentina, ha aumentado el antisemitismo, el antisionismo, y la convivencia en las comunidades“, abundó Knoblovits.

Para el Gobierno, la decisión de Fernández de avalar el voto en Naciones Unidas en torno al conflicto entre Israel y Palestina no tiene nada de novedosas. “Es la línea que venimos sosteniendo siempre“, subrayaron fuentes oficiales vinculadas con la reunión.

Sin embargo, la resolución a la que el país se plegó junto a un grupo de 24 países -Namibia, Burkina Faso, China, Gabón, Indonesia, Libia, Mauritania y Venezuela, además de los mencionados-, avalada por Bachelet, que presume que los ataques de misiles lanzados por Israel en Gaza, y por los que murieron 255 palestinos, podrían constituir “crímenes de guerra”, cayó pésimo en la comunidad judía. 

“Nos escucharon. El Presidente quiso dejar en claro que no tiene absolutamente ningún problema con el estado de Israel, si no todo lo contrario. Pero bueno, eso lo manejará el Estado de Israel con el Estado argentino”, insistió el titular de la DAIA. Dijo, además, que como consecuencia del conflicto en Medio Oriente y la respuesta del Gobierno en la ONU aumentaron “el antisemitismo, el antisionismo y la convivencia en las comunidades”.

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